Todo empezó el día en que me di cuenta que preparar una cafetera (de las de rosca de toda la vida) para tomarme un café y acabar tirando el resto al cabo de varios dias no era ni cómodo ni económico. Y además, ya no bebo café en las cantidades en que lo hacía antes.
Antes de continuar, si eres de lo que beben cantidades ingentes de café al día, no creo que te interese tener una cafetera de cápsulas, a no ser que no te importe gastarte una pasta en idem.
Otra cosa a tener en cuenta y que además te evitará seguir leyendo este review, es que si te consideras un purista del café, no hace falta que compares nada, tu cafetera es cualquiera NESPRESSO. En todos y cada uno de los foros y sitios donde he buscado información coinciden en que las cápsulas Nespresso son las que proporcionan el mejor café con diferencia.
Eso si, con cualquiera de las máquinas compatibles con este sistema de cápsulas, olvídate de preparar cualquier bebida que no sea café puro y duro, es decir, que no podrás paladear capcuhinos, ni chocolates ni similares. Por esto último y por que aunque me gusta mucho el café no me considero un sibarita, descarté las Nespresso y compatibles. Además, la otra gran pega, es que las cápsulas de Nespresso solo se pueden comprar en las contadas tiendas físicas que tienen, y para el resto de mortales que no tengan una de estas tiendas cerca, solo nos queda hacer los pedidos por internet o por teléfono.
El gran problema de las cafeteras de cápsulas es que las marcas suelen ser privativas, es decir, que cada marca acepta solo sus cápsulas. Una de las primeros modelos que mas me llamó la atención fue FreeCoffee de Solac por tratarse de la primera cafetera que admite varios formatos.
Pero la realidad es que solo acepta monodosis de tipo ESE, es decir, aquellas que parecen saquitos de te, pero con café dentro. Además, el precio de la cafetera es algo alto para el tipo de café que hace, sobre los 100€. Según pude observar, no ha tenido mucho éxito.
El siguiente eliminado fue Senseo. No tiene mucha variedad de preparados y las maquinas, aunque algo mas baratas, no me gustaron. Trabaja con la marca Marcilla.
Por ultimo, quedaban dos posibles candidatos: Dolce Gusto y Tassimo.



3 cafeteras Dolce Gusto, de izqda. a dcha.: modelos Fontana, Circolo y Piccolo.
Una de mis prioridades era tener fácil acceso a las cápsulas y no tener que depender de la compra online. Ambas marcas cumplian esta prioridad. Supermercados y grandes superficies como Carrefour y Mercadona tienen de ambas marcas. Y como curiosidad, Media Markt también las vende. Las cápsulas son totalmente diferentes, en Tassimo se llaman T Disc, y cada T Disc lleva impreso un código de barras que la cafetera lee cuando lo insertamos y le indica el tiempo y la cantidad de agua que debe calentar, preparando así cada bebida de una forma “personalizada”.
En variedad, tanto Dolce Gusto como Tassimo cumplen, ya que disponen de un montón de especialidades, Dolce Gusto tiene incluso mas que Tassimo. Y en los puntos de venta, Dolce Gusto también gana, teniendo mas variedad que Tassimo.
Uno de los puntos en contra que tiene Tassimo es que apenas cuenta con 3,3 bares de presión, frente a los 15 de que dispone Dolce Gusto. Según Tassimo, con su sistema Thermoflux, el agua se calienta antes y circula a mayor velocidad por el interior del T Disc, extrayendo toda la esencia y sabor del producto, cumpliendo la misma función que los 15 bares de presión de la Dolce Gusto.
Por último, otra de las características que hizo decantarme por la Tassimo es que tanto la leche como el chocolate vienen en líquido concentrado, mientras que en Dolce Gusto, son polvos.
Con precio similar, compré una Tassimo T40, estando ya en el mercado la T65. La diferencia entre ambas es que la T65 incluye un filtro brita en el depósito del agua, un pequeño display que va informando del estado en que se encuentra nuestra bebida y varios led de color que iluminan el vaso o taza. En el momento de la compra, el precio de la cafetera era de 139€, con un descuento de 30€ que Tassimo ingresa en cuenta del cliente y otro descuento de 20€ en la primera compra que se haga online.