Hace unos dias se me terminó el último bote que había comprado de mantequilla de cacahuete. Las dos últimas veces lo he comprado en Lidl, de la marca MCENNEDY y el crunch (crujiente, con trocitos de cacahuete), que es el que mas me gusta y el que mejor valores y composición tiene.

Volví al Lidl a por otro bote, y no habia. Al preguntar a la chica me dijo que no era facil encontrarlo, ya que entraba con muy poca frecuencia, y cuando lo hacía, se vendía todo en un abrir y cerrar de ojos.

Así que en vez de complicarme la vida, me decidí a hacer mi propia mantequilla de cacahuete, ya que se trata de una receta muy sencilla y rápida de hacer, donde además, tienes la ventaja de elegir tanto los cacahuetes que mas te gusten como la mantequilla. Esta es la segunda vez que la hago, y creo que es la mejor alternativa.

Ingredientes (para 500 gr.):

  • 250 gr. de mantequilla
  • 250 gr. de cacahuetes o maní
  • Un pellizco de sal

Valores nutricionales de cada servicio de 15 gr.:

Calorías: 103
Proteínas: 2 gr.
Carbohidratos: 0.8 gr.
Grasas: 10
Fibra: 0.7

Preparación:

Sobre la mantequilla, decir que la primera vez que la hice, utilicé mantequilla y cacahuetes de la marca Hacendado, y salió con mejor sabor y textura que en esta ocasión. Vamos a ello.

Lo primero es buscar un recipiente para batir los ingredientes, en este caso he usado una jarra de medir. Troceamos la mantequilla y la metemos 30 segundos al microondas. No hace falta que quede totalmente líquida.

Ahora añadimos los cacahuetes.

Metemos la batidora, y aquí es donde le damos el punto que queramos: si la queremos sin trocitos, batimos durante mas rato. Como normalmente los cacahuetes son salados, es cuestión de probar el sabor, y ver si le falta algo de sal, ya que ahora es el momento de incorporarla.

Cuando tenga la textura deseada, solo nos queda pasarla a un bote y dejar que la mantequilla vuelva a coger su consistencia.

Y lista para comer.

Si eres seguidor de este blog o has echado un vistazo por encima a las recetas que he ido publicando, habrás podido observar que algunas de ellas están catalogadas como FITNESS. Esto es porque en varias ocasiones a lo largo de los últimos años he estado entrenando y a la vez siguiendo algún tipo de dieta orientada al mundo de las pesas o del ejercicio en general, y siempre son bienvenidas recetas bajas en calorías o basadas en productos “limpios”.

En adelante, esta sección irá aumentando ya que tengo la intención de añadir mas recetas de este tipo. De la misma forma pretendo incluir reseñas a productos como por ejemplo suplementos o productos concretos que nos ayuden a complementar la dieta o a aliviar la monotonía a la que nos vemos sujetos.

En esta ocasión voy a hacer referencia a unos SIROPES de la marca Walden Farms y que se caracterizan por ser totalmente acalóricos. Esta empresa es especialmente conocida debido a sus condimentos, salsas, mermeladas, siropes, aderezos libres de calorías.

Aunque me chiflan los dulces, pasteles y en general casi cualquier cosa con azúcar, he de decir que después de un año sin comerlos de forma habitual, tampoco he sentido la necesidad de hacerlo. Simplemente no me lo pide el cuerpo. Pero hay mucha gente que si lo necesita, y es en esos momentos cuando se agradece tener algo a mano para calmar esa necesidad.

Estos siropes acalóricos fabricados por Walden Farms pueden ser una buena compra. El envase tiene una capacidad de 340 gr. y la textura es algo líquida en comparación con un sirope normal y corriente. En cuanto al sabor, está bastante conseguido. Para mi gusto sabe demasiado a edulcorante, pero es lógico, ya que el endulzante utilizado es SUCRALOSA, que es 600 veces mas dulce que la sacarosa (azúcar):

“La sucralosa se elabora mediante un proceso multipaso que comienza con azúcar de mesa común (sacarosa) y reemplaza los tres grupos de hidrógeno-oxígeno de la molécula de azúcar con tres átomos de cloro. Esto produce un edulcorante estable que sabe a azúcar pero está libre de calorías.”
Fuente: http://www.sucralosa-es.org/facts/

Aquí podéis ver la composición y los valores nutricionales de los dos tipos que tengo en casa: de chocolate y de caramelo:

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Lo he probado con tortitas, con yogures y quesos frescos, y la verdad es que teniendo en cuenta lo que es, da el pego muy bien. Así que ya sabéis, si tenéis que tener algo cerca para esos momentos de bajón en la dieta, esto os puede ayudar :D

En este enlace podéis ver la línea completa de productos de Walden Farms.

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El musaka es un plato típico griego parecido a la lasaña donde se sustituye la pasta por berenjenas. Es un poco laborioso de hacer, pero merece la pena. Esta receta que pongo a continuación es una versión light de la original, adaptada para todos aquellos que seguimos una dieta, en la que las calorías finales bajan bastante.

Las cantidades están calculadas para 6 personas que en teoría están bajo una dieta controlada. Si no es tu caso, puedes comer tranquilamente dos porciones, con lo cual la cantidad final de comensales bajaría a 3.

Ingredientes (para 6 personas):

  • 2 Berenjenas medianas (500 gr. aprox)
  • 1/2 Pimiento verde (125 gr. aprox.)
  • 1/2 Pimiento rojo (125 gr. aprox.)
  • 1 Cebolla mediana (150 gr. aprox.)
  • 400 gr. Salsa casera de tomate (aquí teneis la receta)
  • 400 gr. Carne picada de pavo y pollo
  • 4 cs de Aceite de oliva
  • 2 lonchas de queso light (para esta receta he usado Sabanitas light de Mercadona)
  • Sal
  • Pimienta

VALORES NUTRICIONALES DE CADA RACIÓN (6 raciones):

Calorías: 240
Proteínas: 16
Carbohidratos: 9
Grasas: 15

Preparación:

Tenemos que preparar la salsa de tomate según la receta que puse hace ya tiempo, y la dejamos aparte.

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Lavamos las berenjenas y las cortamos en rodajas finas, que iremos colocando en un plato por capas. En cada capa pondremos un poco de sal para dar lugar a que las berenjenas suelten ese agua negruzca tan características. Una vez terminado de cortar y salar, dejamos el plato aparte durante 15 minutos.

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Mientras tanto, picamos finamente la cebolla, los pimientos verde y rojo, y ponemos dos cucharadas soperas de aceite de oliva en una sarten, donde pondremos todo para que se vaya rehogando. Cuando la verdura esté rehogada, ponemos la carne picada y con una paleta o similar la vamos deshaciendo. Añadimos sal y pimienta y dejamos que se termine de hacer. Apartamos.

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En otra sartén o plancha, vamos a dorar las rodajas de berenjena con las otras dos cucharadas de aceite de oliva, pasándoles antes por encima un papel de cocina para retirar el agua y que no salte, y conforme las vayamos dorando, las sacamos a un plato que también reservaremos.

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Con la salsa de tomate, el sofrito con la carne picada y las berejenas preparados, buscamos un molde para el horno acorde a la cantidad de ingredientes que hemos preparado. Ponemos una capa de berenjena, luego una capa de carne picada, ponemos varias cucharadas de salsa de tomate, y así sucesivamente hasta terminar en capa de berenjena. Sobre esta última capa ponemos un poco de salsa de tomate y el queso en lonchas troceado.

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Ya está listo para hornear durante 15 o 20 minutos a 180º y para servir.

Y eso es todo, espero que os guste.

porridge_1367813cFuente de la imagen: www.twenga.com

La avena es un cereal que me ha gustado siempre, y es uno de las mejores fuentes de carbohidratos que hay. Normalmente los tomo en las épocas en las que tengo una actividad física elevada, como por ejemplo ahora que entreno con pesas. Siempre las preparo para el desayuno y como si fueran cereales, dejándolas reposar unos minutos en leche, pero un día leí que en muchos países se toma en forma de gachas, y hoy por fin, me he decidido a prepararlas.

El nombre original es Porridges, en español gachas, y se pueden preparar de muchas formas. Si queréis ampliar información podéis consultar el enlace que he puesto de la Wikipedia.

Por último añadir que estaba tan ansioso de probarlas cuando las preparé que se me olvidó hacer foto, así que cogí una prestada, ya que el aspecto de la que hice es exactamente igual al de la foto que he puesto.

Ingredientes (para 1 persona):

  • 1 Vaso de leche desnatada (250 ml.)
  • 3 Cucharadas soperas de copos de avena (30 gr. aproximadamente)
  • 10-12 gotas de edulcorante líquido
  • Canela al gusto

VALORES NUTRICIONALES DE CADA RACIÓN:

Calorías: 197
Proteínas: 12
Carbohidratos: 30
Grasas: 3

Preparación:

En un cazo ponemos la leche y los copos de avena a fuego fuerte, removiendo y estando pendiente de que no llegue a hervir la leche. Cuando esto suceda, bajamos el fuego a algo menos de la mitad y seguimos removiendo constantemente durante 4 o 5 minutos (para que no se pegue la leche en el cazo).

En el momento en que veamos que la mezcla se va espesando y coge la consistencia del arroz con leche, quitamos el cazo del fuego y lo tapamos, dejándolo reposar 3 o 4 minutos.

Servimos en un plato hondo o cuenco y ya solo falta añadir edulcorante y canela al gusto.

NOTA: Esta receta admite muchas variaciones, esta que yo he puesto es la mas sencilla. Una vez servidas las gachas de avena en el plato, se pueden acompañar de un poco de miel, fruta fresca troceada, frutos secos… Se trata de un plato ideal para el desayuno, ya que nos aportará energía hasta la hora de comer. 

Otra receta familiar que llevaba años sin probar. Sencilla, barata y rápida. No se puede pedir mas. Ah, y muy buena! :)

Ingredientes (para 4 personas):

  • 8 Huevos duros
  • 1 Cebolla mediana
  • 1 Diente de ajo sin pelar
  • 1 hoja de Laurel
  • 1 pastilla de Avecrem o similar
  • 1 cucharada de Harina
  • 1/2 cucharadita de Colorante
  • Sal 
  • Perejil picado
  • Agua

Preparación:

Lo primero que debemos hacer es cocer los huevos. Ponemos en una olla los huevos que vamos a cocer y cubrimos de agua FRIA, no caliente. Echamos un pelín de vinagre para evitar que se rompan los huevos y ponemos a fuego fuerte. En el momento que empiece a hervir el agua, ponemos el temporizador a 13 minutos. Cuando pase ese tiempo, quitar la olla o cazo del fuego y cambiar el agua caliente por agua fria, para que se enfrien poco a poco. Reservamos los huevos hasta que los necesitemos mas adelante.

Picamos la cebolla muy fina, y la colocamos en una olla relativamente amplia de fondo junto con un poco de aceite de oliva y el ajo entero sin pelar, al cual le habremos dado un golpe con el cuchillo para que se rompa. Sofreimos hasta que la cebolla esté pochada. 

Ahora añadimos una cucharada colmada de harina, y ligamos bien con la cebolla durante un par de minutos. Ahora le ponemos agua hasta alcanzar un par de dedos en la olla y removemos bien para que ligue la salsa. En este punto añadimos la pastilla de avecrem desmenuzada, un poco de sal, la hoja de laurel y media cucharadita de colorante. Remover rápida y enérgicamente para evitar que queden grumos de colorante, y dejamos hervir 4 ó 5 minutos. Si viéramos que la salsa ha quedado muy espesa, podemos añadir un poco mas de agua para aligerarla, pero sin pasarnos. En ese tiempo quitamos la cáscara a los huevos y los cortamos a la mitad. Ahora añadimos un poco de peregil a la salsa y seguidamente los huevos, y removeremos con cuidado para que no se salga la yema. Dejar 5 minutos mas al fuego y estarán listos para comer.

NOTA: El acompañamiento ideal para este plato son las patatas fritas, que deberemos empezar a freir a mitad del proceso para tenerlas listas cuando también lo estén los huevos en salsa.

Uno de los recuerdos que tengo grabados a fuego en la mente, gastronomicamente hablando, es el de un pudding casero que servían de postre en un restaurante de Granada, ya desaparecido, llamado xxxx. Además no soy el único que recuerda dicho postre, ya que a lo largo de los años he ido coincidiendo con gente que solía comer en dicho restaurante y que como yo, descubrió el sudodicho pudding. 

Llevaba mucho tiempo pensando en intentar clonarlo, probar variaciones hasta dar con la receta mágica, pero nunca me ponía a ello. El otro día decidí hacerlo y mirando y comparando recetas al final me decanté por una mezcla propia, y he de decir que ha sido un éxito rotundo. 

También recibí una sugerencia en twitter de Luz García, del blog Con Delantal, de una receta llamada Pudding Orleans. Desde aquí quiero mandarle un saludo y agradecerle la ayuda :)

Vamos con la receta, la cual he adaptado hasta dar con el resultado correcto, jejeje.

Ingredientes (para 6 personas):

  • 1/2 litro de leche (mejor semidesnatada)
  • 4 huevos
  • 200 gr. de azúcar
  • 1 rama de canela
  • Bollería que tengamos por casa: croissants, magdalenas, sobaos o similar
  • Pan que tengamos de uno o dos días anteriores
  • 4 cucharadas de azúcar para el caramelo
  • 1/4 de vaso de agua para el caramelo

Preparación:

Lo primero es preparar el caramelo, para lo cual cogeremos un cazo que pondremos al fuego y en el que pondremos las 4 cucharadas de azúcar y el 1/4 de un vaso de agua. Removemos para que no se pegue hasta que se empiece a tostar el azúcar, cogiendo un bonito color marrón. En ese momento lo retiramos del fuego y con MUCHO CUIDADO añadimos el equivalente a un chupito de agua, removemos y lo vertemos en un molde rectangular, procurando que quede bien distribuido por el fondo y los laterales, y lo dejamos enfriar. En este punto podemos poner el horno a precalentar, a 200º, en la posición superior e inferior.

En otro cazo ponemos el medio litro de leche, los 200 gr. de azúcar y la rama de canela, y lo dejamos que caliente bien, removiendo para disolver el azúcar. Mientras tanto, desmenuzamos la bollería y el pan hasta llenar aproximádamente un plato hondo con colmo. Antes de que hierva la leche, la retiramos y la colamos para quitar la canela y los restos de la misma que hayan podido quedar. Esperamos unos minutos que temple, y echamos los huevos, la bollería y el pan desmenuzado. Si son trozos muy grandes, es conveniente pasarle la batidora, pero solo lo justo para que los trozos sean pequeños, pero no deshechos del todo.

Volcamos la mezcla en el molde. Preparamos una fuente del horno poniéndole un poco de agua para el baño maría, colocamos el molde rectangular del pudding dentro, y lo llevamos al horno.

Consejo: para evitar que el agua del baño maría salpique, se pueden dejar flotando un par de cáscaras del huevo.

No existe un tiempo establecido para retirar el pudding del horno, ya que este dependerá de cada horno. Debemos hacer la prueba de la varilla, es decir, pinchamos y si sale limpia, es que el pudding está listo. Además, debe coger un bonito color dorado tirando a marron oscuro por arriba. Cuando esté listo, sacamos del horno y dejamos que se enfríe, momento en el que desmoldaremos y meteremos al frigo.

Consejo: Se debe servir siempre frio, habiéndolo sacado un rato antes del frigo, y con nata montada. Sin nata pierde mucho. También se puede adornar con unos hilos de caramelo líquido en bote como se puede ver en la foto.

NOTA: Se pude hacer solo de pan, pero sale bastante mas simple y basto. Lo ideal es mezclar algo de bollería junto con el pan.

Ya estoy por aquí de nuevo, para comentar los dos últimos pasos en la elaboración de esta mi primera cerveza casera, la Brupaks – Colne Valley Bitter, una cerveza inglesa, ambar y con una graduación final de entre 4 y 4,5º.

Me había quedado justo en el comienzo de la segunda fermentación, la cual es importante para clarificar la cerveza y que no salga tan turbia y con muchos menos sedimentos. Está claro, como decía en otra ocasión, que la cerveza artesanal tiene una seña de identidad propia, y es esa turbiedad que le proporciona la levadura, pero creo importante reducirla un poco con esta segunda fermentación, por que no a todo el mundo le gusta así.

Bueno, vamos al lio que si no luego sale un post inmenso :)

PREPARACIÓN DE LA SOLUCIÓN DE AZÚCAR 

Lo primero que hice fue poner a hervir aproximadamente 20cl de agua para diluir la cantidad necesaria de azúcar con la finalidad de generar gas y espuma durante la maduración en la botella. Lo normal es poner entre 5 y 6 gr. de azúcar por cada litro de cerveza. A mayor cantidad de azúcar, mas gas se generará. Yo puse 5 gr./L y como tenía 23L, añadí al agua hirviendo 115 gr. de azúcar. Hay que diluirlo bien y después dejarlo enfriar.

LIMPIEZA Y ESTERILIZACIÓN DE LAS BOTELLAS Y RESTO DE MATERIAL

Mientras esperaba a que se enfriara, empecé a limpiar las botellas. Lo cierto es que esta ha sido la tarea mas laboriosa y pesada, ya que tuve que limpiarlas con agua y jabon, por fuera y por dentro (con un limpiabiberones que compré en un chino, por que el del kit era demasiado grande), y luego esterilizarlas con Chemipro OXI. Todo la preparación de las botellas para el embotellado me llevó alrededor de una hora y media.

Una vez lavadas con jabón y enjuagadas con agua corriente, el siguiente paso era esterilizarlas. Para ello hice uso del enjuagador rojo que se puede ver en la anterior foto. Si no hubiera sido por este pequeño cacharro, el proces de lavado y esterilización se hubiera alargado bastante mas. Me alegro mucho de haberlo comprado, por que es realmente util: tan solo hay que poner un poco de agua con Chemipro OXI e ir enjuagando botella tras botella, para después dejarlas escurriendo en un trapo limpio.

Lo que he decidido hacer para la próxima tanda de cerveza es ir limpiando las botellas de antemano (conforme las vaya gastando), con agua y jabón, y una vez escurridas, les pondré un film transparente para sellarlas. De esta manera, cuando llegue la hora de embotellar, únicamente tendré que quitarles el film transparente y esterilizarlas.

Por supuesto, también tuve que esterilizar todas las herramientas necesarias para el embotellado: tubo para trasvasar, tubo de embotellado, la paleta oxigenadora, etc…

EMBOTELLADO

Con todo listo, coloqué el cubo encima de la mesa para que me fuese mas sencillo el proceso de embotellado. Conecté el tubo al grifo, y al final del tubo, el tubo de llenado, y a embotellar. Esta parte se hace bastante rápida, la verdad.

Con todas las botellas llenas, tapé a rosca las de 0,5L (que son compradas en Lidl) y con la máquina de poner chapas cerré el resto de botellas de 0,33L (las de Alhambra 1925). Al final tuve un pequeño problema, ya que tenía 3 botellas de 0,5L que no tenían chapa, así que sobre la marcha, usé una botella de sidra de 0,75L. Desperdicié como 1L que quedó en el cubo porque ya no tenía mas botellas, así que tuve que deshacerme de él :(.

Aquí se pueden ver las botellas cerradas y colocadas en el armario cervecero. Arriba se pueden ver 3 botellas ya limpias y selladas con film transparente. Las 3 botellas del centro (sin contar la de sidra) las embotellé sin añadir azúcar para poder comparar cuando las pruebe.

Y aquí se puede ver el armario al completo. Compré el armario y lo tuneé poniéndole las baldas, y la última, la de color blanco, tiene un agujero para que asome el airlock y así poder colocar el cubo debajo (a la izquierda de la nevera) y dejarlo ahí fermentando sin que moleste por casa.

 Ahora solo queda esperar un mes para probarla. Otra cosa que he descubierto es que en verano no creo que pueda preparar ninguna tanda, ya que las temperaturas son demasiado altas, así que ahora que tengo espacio en el armario, me estoy planteando si preparar la Muntons que tengo, aprovechando que todavía no hace calor.

COLNE VALLEY BITTER (BRUPAKS) DATOS FINALES:

Cantidad total de litros: 21,51L

Densidad Inicial: 1035
Densidad Final: 1012

Alcohol: 3,08%

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